En esta ocasión nos toca realizar el unboxing y el análisis de los nuevos calendarios que Panini ha lanzado para el año 2026. Estos productos ya llevan varios meses disponibles a la venta, pero vale la pena revisarlos con calma para determinar si realmente cumplen con lo que prometen y si son una buena opción para los fans del manga y el anime.
A diferencia de los calendarios que Panini lanzó el año pasado, en esta edición la mayoría apuesta por un formato más pequeño y compacto. Si bien existen versiones de mayor tamaño, en este artículo nos enfocaremos en los modelos más comunes, que por sus dimensiones resultan más prácticos para espacios reducidos como escritorios, mesas de trabajo, cuartos u oficinas.
Primer vistazo al empaque y presentación.
Lo primero que encontramos es la portada del calendario, la cual funciona como una especie de cubierta protectora y al mismo tiempo promocional. El diseño es atractivo y cumple su función visual, aunque no deja de ser un elemento meramente decorativo.
Una vez retirado el empaque, nos encontramos con el calendario en sí. Su tamaño es notablemente más pequeño que el de ediciones anteriores, pero esta reducción juega a su favor en términos de practicidad. Es un formato pensado para colocarse fácilmente en superficies planas sin ocupar demasiado espacio.
Contenido adicional: tarjetas coleccionables.
Uno de los añadidos de esta edición es la inclusión de 15 tarjetas especiales con ilustraciones distintas. A simple vista, los diseños son agradables y coinciden con las imágenes que aparecen en los distintos meses del calendario.
Sin embargo, al analizar el material, queda claro que estas tarjetas son bastante delgadas. No son rígidas ni cuentan con el acabado que suelen tener otras tarjetas coleccionables que Panini maneja en su catálogo. El material se asemeja más a una hoja impresa recortada que a una tarjeta tradicional.
Por esta razón, más que funcionar como tarjetas coleccionables, pueden aprovecharse mejor como separadores para libros o mangas. Incluso, algunos usuarios podrían optar por escanearlas o hacer copias para convertirlas en stickers, aunque esto ya depende del uso personal que cada quien quiera darles. En términos generales, son un extra interesante, pero no especialmente destacado.
Distribución del calendario y meses incluidos.
El calendario cubre un periodo que va desde octubre de 2025 hasta diciembre de 2026, algo que puede resultar un poco confuso al principio. La organización de los meses no sigue un orden completamente lineal al hojearlo, lo que obliga a familiarizarse un poco con su estructura.
Cada mes incluye una ilustración distinta, y estas imágenes coinciden con las que aparecen en las tarjetas incluidas. A partir de enero de 2026, el calendario muestra de forma clara los meses más relevantes para su uso principal, aunque algunos meses aparecen invertidos o requieren girar el calendario para visualizarlos correctamente.
El material del papel hace que algunas hojas estén ligeramente pegadas, lo que dificulta un poco pasar las páginas, aunque no es un problema grave.
Sistema de armado y uso.
Uno de los puntos positivos es que el calendario está diseñado para colocarse en posición vertical. El cartón viene predoblado, lo que facilita su armado sin necesidad de herramientas adicionales. Una vez montado, basta con seleccionar el mes correspondiente y colocarlo al frente.
Gracias a su tamaño, es fácil moverlo de un lugar a otro, lo que lo hace ideal para quienes cambian constantemente su espacio de trabajo o desean colocarlo en diferentes habitaciones.
¿Vale la pena comprar los calendarios Panini 2026?
En términos generales, los calendarios Panini 2026 no están mal. Son visualmente atractivos, funcionales y cumplen con su propósito principal. El tamaño reducido puede ser una ventaja importante para muchos usuarios, aunque habrá quienes prefieran formatos más grandes.
La relación calidad-precio es aceptable, aunque no sobresaliente. Los materiales son correctos, pero las tarjetas incluidas podrían haber sido de mejor calidad para justificar su inclusión como un verdadero valor agregado.
En lo personal, si eres fan de la franquicia en la que está basado el calendario y buscas algo práctico, decorativo y fácil de colocar en distintos espacios, la respuesta es clara: sí, vale la pena. No es un producto imprescindible, pero sí una opción interesante para quienes disfrutan tener artículos de anime o manga integrados en su día a día.
0 Comentarios