Adventures of Elliot: Millennium Tales, el nuevo
título de Square Enix, llamó la atención desde sus primeras demos por su estilo
2.5D y por ciertas similitudes con The Legend of Zelda. Sin embargo,
después de probar su versión más reciente, queda claro que no se trata de una
copia directa: aunque comparte ideas de exploración, templos y combate, su
enfoque termina sintiéndose distinto.
Una historia sencilla, pero funcional
La aventura nos pone en el papel de Elliot, un explorador
convocado por el rey para investigar unas ruinas relacionadas con una
misteriosa puerta capaz de conectar distintas épocas. El reino vive protegido
por el poder de una princesa, mientras criaturas y hombres bestia amenazan
desde el exterior. La premisa no es especialmente compleja, pero cumple con su
objetivo: impulsar el viaje y darle sentido a la exploración entre eras.
Los viajes en el tiempo son el eje narrativo del juego. Cada
época presenta cambios visuales y de contexto que ayudan a entender el paso de
los años dentro del mundo de Elliot. No es una historia que busque reinventar
el género, pero sí mantiene el interés y se siente coherente con el tono de
fantasía medieval que propone Square Enix.
El combate es su mayor fortaleza
Donde Adventures of Elliot más brilla es en el
gameplay. La exploración existe, pero no tiene el mismo peso que en un Zelda
tradicional, ya que el juego suele marcar con claridad hacia dónde avanzar. En
cambio, el combate toma el protagonismo gracias a la variedad de armas: lanzas,
arcos, mazos, espadas y otras herramientas que permiten enfrentar enemigos y
jefes con estrategias diferentes.
El sistema de mejora también resulta atractivo. En lugar de
subir de nivel al personaje, el progreso se centra en potenciar armas mediante
gemas de colores. Estas gemas se consiguen explorando, completando mazmorras o
intercambiando moneda con comerciantes. La gracia está en decidir qué
combinación conviene más para cada arma, lo que vuelve al combate más dinámico
y personalizable.
Un apartado visual con mucho encanto
El estilo 2.5D es uno de los grandes atractivos del juego.
El pixel art luce detallado, los escenarios tienen personalidad y las escenas
de diálogo permiten ver diseños de personajes más elaborados, casi como si se
tratara de una novela visual o un cómic. Esta presentación ayuda a que el mundo
se sienta cálido, llamativo y fácil de disfrutar.
En conclusión, Adventures of Elliot: Millennium Tales es una propuesta recomendable para quienes disfrutan las aventuras de acción con sabor clásico, pero buscan algo con identidad propia. Puede recordar a Zelda en varios aspectos, pero su combate, sus mejoras de armas y su estilo visual lo ayudan a diferenciarse. No es perfecto y su historia usa recursos conocidos, como los viajes en el tiempo, pero es divertido, ágil y con suficiente personalidad para darle una oportunidad.
0 Comentarios