Una charla por el 30.º aniversario de la saga Persona reunió
a Katsura Hashino, Shigenori Soejima y Shoji Meguro para repasar las ideas que
marcaron varias entregas de la serie. Sus testimonios revelan que algunos de
estos títulos nacieron de premisas muy sencillas, pero terminaron definiendo la
identidad moderna de Atlus.
Persona 3: crear contra la incertidumbre.
Persona 3 cambió el rumbo de la franquicia en un momento
crítico: Atlus se encontraba al borde de la quiebra y el proyecto podía ser su
última oportunidad. El objetivo era reinventar Persona para una nueva era y
conectar con el público joven mediante una historia protagonizada por
estudiantes. Soejima, ajeno entonces a la gravedad de la situación financiera,
se concentró en crear algo que nunca había intentado. Meguro buscó un sonido de
“pop del futuro”, mientras Hashino tomó como referencia un libro japonés y una
frase cinematográfica: “No vivas una vida desperdiciada; muere con pasión”. De
esas ideas surgió una entrega recordada por su tono, su identidad musical y su
desenlace.
Persona 4: un misterio en el campo.
Solo dos años después llegó Persona 4, un ritmo de
producción habitual durante la era de PlayStation 2. Tras el éxito de su
antecesor, Atlus quería consolidar un estudio estable y continuar con una
identidad propia. La premisa fue directa: contar un caso de asesinato en una
zona rural. Esa base se convirtió en el misterio de Inaba y sostuvo una
aventura extensa, centrada en la investigación y en los vínculos entre sus
protagonistas. Después, el equipo quiso probar algo más extraño y comenzó a
trabajar en Catherine, una obra muy distinta en mecánicas y narrativa.
Persona 5: una idea que cambió de rumbo.
El desarrollo de Persona 5 comenzó mientras Atlus cambiaba
de empresa matriz. El equipo llegó a considerar abandonar la escuela secundaria
para crear una historia sobre adolescentes mochileros que recorrieran el mundo,
pero finalmente regresó al entorno escolar. Parte de aquella idea sobrevivió
más tarde en Persona 5 Strikers, donde los Ladrones Fantasma emprenden un viaje
de verano por varias ciudades. Para la música, Meguro recurrió a influencias de
acid jazz, y el concepto de los ladrones tomó elementos del arquetipo del
ladrón elegante. El resultado fue un grupo carismático y una banda sonora
inseparable de su estilo visual.
Persona 6: una nueva identidad para el presente.
Los veteranos de la saga no quieren que el personal más
joven se limite a copiar Persona 3, 4 o 5. Su intención es que la próxima
entrega conecte con el público actual y se sienta relevante en su propio
momento. Si esa visión se mantiene, Persona 6 podría conservar la esencia de la
franquicia sin repetir fórmulas, con nuevas mecánicas y una personalidad
distinta.

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